La Gula

Bar-Museo de Rugby


Desde  1982  

La Gula es un pequeño y acogedor Rugby Bar de estilo británico fundado en febrero de 1982, situado en el corazón de Malasaña, testigo sin tregua de la Movida Madrileña y hasta la fecha, con su tradicional Carta de Sándwiches hechos al Horno y acompañado con sus patatas fritas caseras y su gran variedad de Provoletas saladas y dulces, Pizzas artesanales, Tapas y Raciones, todo esto acompañado con una buena Pinta de cerveza.


La decoración con temática de Rugby, en sus pantallas siempre puedes ver partidos de Rugby actuales y antiguos, la colección de corbatas y camisetas de rugby, posters, fotografiás, autógrafos, balones, pins, rosetas y objetos pequeños relacionados con este deporte, hacen a este bar único en su género, un verdadero MUSEO. La culpa de la cuidada decoración la tiene su dueño Sergio Fernandez Candioti, ex-jugador de rugby.


Sergio nos recomienda de la carta una salsa especial, la Salsa Gula, con la que provoca el pecado capital en los clientes, el pavo asado, el lomo y el roast beef, bañados con la salsa hacen a estos sándwiches al horno crujientes y jugosos. Los sándwiches tienen nombre de señores y equipos de rugby: Don Ramón, Don Gula, Don Zoppo, Don Fierro, Don Julián, etc...Los Pumas, All Blacks, Springboks, Wallabies,El XV del León, mientras que las Provoletas, Ensaladas y Pizzas evocan a mujeres maravillosas como la pizza Brigitte, por la Bardot. La pizza Olivia con espinacas y salsa gula, por el forzudo más famoso de los dibujos animados y las Provoletas saladas, Sandrelli, Aurora, Tropical, Campera, etc.. son únicas, exquisitas, deliciosas y si le agregamos un huevo sublimes al paladar. De las Provoletas dulces destaca la Rosarina con Dulce de Leche, miel y nueces, para gourmets.


En la barra destaca un cuadro en el que el inventor del sándwich se congratula de su sabroso éxito, "El Conde de Sándwich". El RUGBY BAR, "LA GULA" es uno de los mejores locales de Malasaña para tomar algo en la tarde/noche, antes de seguir de copas por el barrio. Un clásico